En la lluviosa y desapacible tarde del día 22 de enero, las socias valientes que se atrevieron a desafiarla pudieron disfrutar de una divertida convivencia en la que no faltaron el buen humor, las risas y los regalos para aquellas que tuvieron la suerte de poder cantar: ¡¡¡BINGO!!!.
Finalizamos con una dulce merienda en la que se degustaron, entre otros, un exquisito pastel de frutos secos elaborado por una de las socias asistentes.



